viernes, 17 de junio de 2011

CÓMO ELEGIR ASESORÍA CONTABLE Y FISCAL

Si buscamos la definición de asesoría en el diccionario de la Real Academia, la definición que tenemos es la de oficina y oficio del asesor, por tanto para elegir una asesoría es fundamental la figura del asesor, su experiencia, su capacidad, su estudio, sus consejos, etc.

Si tuviera que recomendar una asesoría en Vigo, tendría claro cuales no aconsejaría y los motivos por los que lo haría. Por poner unos ejemplos de lo que no considero apropiado, expondré lo que a mi entender no debe de hacer el que ejerce de asesor, antes de centrarme en lo que a mi entender genera valor añadido a los clientes de las asesorías.

1. Dejar a los clientes en manos de personal en prácticas o poco cualificado. Las prácticas son para aprender con el asesor y hasta que la persona en prácticas no tenga un cierto rodaje no debe de tener contacto directo para asesorar a los clientes.

2. Pedir que se impriman listados a mansalva. El asesor debe de simplificar el trabajo de las empresas y asesorarlas, no hacer gastar papel y tinta a sus clientes y hacerles perder tiempo. La información que se recabe en la empresa debe de ser precisa, la estrictamente necesaria y si puede debe de ser recabada en formato electrónico.

3. Una asesoría que se precie tampoco debe de hacer imprimir libros diario y de balances a los clientes, ya que puede hacer esto de manera telemática o en un CD, contribuyendo de esta manera al ahorro de papel y tinta y al mantenimiento del medioambiente.

4. Los errores, se pagan caros, en este caso con Hacienda, por eso si por un error de la asesoría el cliente se enfrenta a una sanción, la asesoría debe de hacerse cargo de la multa o recargo.

Por contra, las virtudes que debe de tener una asesoría a mí entender son:

1. El personal debe de tener la titulación adecuada. Esto es Licenciatura o Diplomatura en Empresariales o Administración de Empresas, o como mínimo un Ciclo superior en Administración y Finanzas. Esta formación debe de estar al alcance de los clientes y antes de contratar los servicios de una asesoría deberíamos exigir que nuestro asesor nos acreditase su formación si esta no esta claramente visible en la asesoría.

2. El asesor debe de estar al servicio del cliente, no el cliente al servicio del asesor, esto es, la asesoría debe poner los medios y el personal para que el suministro de la información de la empresa a la asesoría no obligue a desplazamientos continuos del cliente.

3. La asesoría debe de involucrarse con la empresa cliente, asesorando sobre todo lo que considere de utilidad para la buena marcha del negocio de su cliente, y no limitarse a realizar solamente asientos contables y presentar los impuestos.

4. La contabilidad debe reflejar la imagen fiel de la empresa y este debe de ser uno de los principales objetivos de la asesoría, si la información de los estados contables no es fiable difícilmente servirá para tomar decisiones.

5. El asesoramiento sobre procesos administrativos eficientes en las empresas clientes que empiecen su andadura también es una virtud, ya que cuando una empresa empieza a funcionar toda ayuda es buena.

6. Es muy recomendable que las personas que nos asesoran hayan pasado por PYMES o empresas diferentes a la asesoría para así conocer mejor las necesidades y las inquietudes de sus clientes.

7. El uso de medios telemáticos, para suministrar información y la existencia de páginas web o blogs con información actualizada de utilidad es algo que los clientes deben de valorar positivamente.

Estos puntos son mi opinión sobre lo que no debe de hacer o lo que debe de hacer una asesoría Contable y Fiscal, aunque estaré encantado de incluir cualquier punto que cualquier lector de este blog me apunte en la sección de comentarios, siempre y cuando considere que su aporte puede ayudar a tomar la mejor decisión a la hora de elegir una asesoría.

14 comentarios:

José Amorós dijo...

Muy recomendable leer este artículo, sobretodo para más de un asesor.

saludos

José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga dijo...

Muchas gracias José.

Un saludo.

Pilar dijo...

Jose Ramón,me ha gustado mucho el artículo, felicidades. Ojalá que muchos tomen nota de lo que comentas en él.
Otro punto a añadir, es que un buen asesor debe advertir a sus clientes de los riesgos fiscales de tomar determinadas decisiones y entregarlas por escrito con el fin de que no digan que no están advertidos y no puedan derivar responsabilidades al asesor. Si es posible se deben cuantificar y valorar los riesgos fiscales con sus posibles sanciones.
Y no estaría de más que se entregara un informe o unas notas con los criterios adoptados en determinados casos, con el fin de que el cliente sepa, en caso de conficto con la administración, cual ha sido nuestra postura y los argumentos empledos.
Estoy de acuerdo contigo en que un buen asesor debe afrontar sus decisiones y no esconder la cabeza "debajo del ala" cuando hay un problema. Algunas veces el error puede ser involuntario y otras por una interpretación diferente de la Administración, por ello pienso que una buena practica es advertir de dichos riesgos y dejar constancia de ello. Saludos

José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga dijo...

Gracias por tu comentario Pilar, estoy totalmente de acuerdo el problema radica en que además de advertir de los riesgos el cliente tiene que hacer caso de estas advertencias, y por mi experiencia, ves como muchos buenos consejos que aportas, no se tienen en cuenta y ves anticipadamente como el cliente va directo hacia los problemas. Lo que comentas de dejar constancia por escrito es importante pero es un tema delicado, quizás una buena manera sea usando el email.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo de forma general con lo que comentas, pero como asesor de empresas me encuentro mas de una vez en que siempre es todo responsabilidad del mal llamado "gestor". Muchas veces, las recomendaciones que uno realiza se las pasan por el forro, y luego es responsabilidad tuya.

El problema es que muchas veces, una parte de las recomendaciones se realizan verbalmente, y no se efectua memorándum alguno de las reuniones mantenidas con el cliente, y su divulgación por medio del correo electrónico.

Recuerdo un cliente que hacia 2 años que no "tenia" extractos del Banco Santander. La realidad es que a la apoderada no le interesaba que salieran ciertas operaciones.

O otro caso, en que habia cobros y pagos no identificados, y que durante meses se solicitaba la aclaración de éstos, y nunca la hubo. Luego resultaba que eran Anticipos de Facturas (financiaciones) que no respondían a operaciones concretas, sino a pelotas.

Cuando económicamente va bien, no hay ningun problema, pero cuando hay problemas económicos o de financiación, muchas veces se dispara contra el asesor, cuando éste ya avisó de las malas prácticas.

La cuestión es la siguiente: En estos casos, el Asesor ha de dejar al cliente? Tarde o temprano lo sufrirás!

Ahí mi reflexión.

Ernest

José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga dijo...

Gracias por tu comentario Ernest, coincido plenamente contigo, puede haber clientes que no interesen ya que si pagan por un asesoramiento para hacer lo contrario que les dice el asesor y luego cuando hay problemas le pasan la patata caliente y lo responsabilizan de los problemas, obviamente este tipo de clientes no interesan. Creo que es importante dejar constancia por escrito de todo lo que pueda ser susceptible de problemas en el futuro y para eso me parece de gran utilidad el correo electrónico.

Aunque no obstante, también hay clientes que deben de tener cuidado con muchas asesorias, ya que en ocasiones el asesoramiento es muy deficiente y he visto empresas con contabilidades en muy mal estado que seguían los consejos de las asesorias y pagaban puntualmente sus recibos.

Anónimo dijo...

Estoy completamente de acuerdo con lo expresado en tu artículo, excepto en que sea "imprescindible" que el asesor ser un titulado o diplomado en empreesariales. Hay asesores buenísimos y muy competentes que provienen de una buena formación profesional y , muy importante, de un reciclaje continuo en esta materia tan cambiante y en constante evolución. En cambio conozco titulados nefastos en su trabajo. Solo eso.

José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga dijo...

Gracias por tu comentario, es evidente que el camino se hace andando y la experiencia pesa más que la formación. En el post pongo que como mínimo se debe de tener un Ciclo Superior en Administración y Finanzas (FP III) porque me consta que reciben una buena formación y muy práctica. No obstante un FP II me parece una formación de partida muy baja para ponerse a asesorar empresas, aunque si se empieza a trabajar en asesorías o empresas y se completa la formación con otros cursos se puede acabar siendo un buen asesor.

Teresa S.V. dijo...

La experiencia es un grado y nadie lo niega, pero es necesaria la formación.
Para enseñar a un niño el Teorema de Pitágoras, debo saber matemáticas a un nivel superior al Teorema de Pitágoras si no mi explicación será pobre y probablemente mi alumno no llegue a entenderme.
Igualmente creo que para Asesorar a una Empresa debo saber más que lo justo para ese asesoramiento. Algo muy distinto es trabajar en una asesoría o consultoría sin ser tú el asesor.

José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga dijo...

Gracias por tu comentario Teresa, sin quererlo creo que has tocado un tema interesante. Hay que saber de la materia y saber explicar. Hablando de matemáticas, tengo mal recuerdo de esa asignatura, precisamente porque por mi experiencia hay pocos profesores que las sepan explicar bien. En una asesoria a mi entender, hay que saber, tener experiencia y saber explicar las cosas, ya que en ocasiones estamos hablando de temas complejos y que afectan al bolsillo, por lo que es muy importante una buena comunicación.

Antía dijo...

Gracias por su artículo. Hablo en nombre de una PYME que se queda en unos meses sin asesora/gestora porque se jubila, y llevamos muchos años con la misma, asi que nos encontramos en una situación de incertidumbre (y por qué no, miedo) al no conocer otra en la que depositar nuestra confianza. ¿Podría recomendarnos alguna en Vigo?

José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga dijo...

Hola Antia,

Envíame los datos de la empresa, razón social, forma jurídica, empleados y facturación aproximada y un teléfono o email para contactar contigo.

Hablare con un asesor que conozco de hace mucho tiempo y del que me consta su profesionalidad para que se ponga en contacto contigo y os pase una oferta.

Gracias por la confianza otorgada y un saludo,

Como son datos privados por favor envíamelos a mi email.

jose.fcfraga@gmail.com

asesoria fiscal dijo...

Muy bien explicado ya que tener siempre la confianza en la asesoría fiscal es obligatorio, sino llegará un momento en el que ambas partes no se entiendan, excelente artículo

asesoria de empresas dijo...

Enhorabuena por el blog y por los artículos porque van de maravilla a todas las empresas que nos dedicamos a estos servicios, un saludo